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Trip Start
Sep 20, 2005
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Trip End
Sep 05, 2006

Pues aqui arrancan los escritos...
Yo sé que no han sabido mucho de mi, pero creo que necesitaba generar acervo de experiencias antes de arrancarme a fillosofar, además los primeros días estuve muy emocionado, todo era nuevo y andaba todo el día de arriba para abajo. Además (ya me conocen) mis expectativas del blog estaba creciendo y creciendo hasta que ya sentía yo que iba a hacer la nueva página del national geographic, pero con mejores fotos y artículos... además de la última teconología multimedia, pero ustedes sáben mejor que yo que si me pongo a hacer eso me voy a quedar atorado en el diseño todo el tiempo y no voy a llegar a ningún lado en términos de contenido; así que ahí va! rústico o más bien simpre pero bonito. Ojalá lo disfruten.
Tenía ganas de escribir esto en inglés para que lo pudiera leer cualquier desconocido, pero en realidad la persona más importante que lo tiene que leer soy yo (recuerden que el escrito tiene cualidades terapéuticas).. y después ustedes, así que vamos a dejar esto en la lengua de Cervantes y que me sirva de paso para que no se me olvide el español... curiosamente, estoy sentado en la cantina del hostal en Londres tomando una Corona y pedí una "hamburguesa mexicana" para comer. Creo que hoy es el día que me cae el veinte que ya estoy lejos de casa y que falta mucho para volver y que este viaje va a ser más de lo que esperaba!



Comments
De las hamburguesas mexicanas
¿Quién no ha comido una hamburguesa mexicana en tierra extranjera? Pero, ¿en qué consiste semejante viaje culinario? Olvídense del carrito y del pastor alemán. Piensen mejor en un trozo de exquisita y compactada carne de res(tos de lo que sea), rodeada de lechuga, cebolla, el verde del awacatl, el blanco de la mayonesa (pa´ que deslice - y ¡arriba los triglicéridos!), el rojo del jitomatl, chile (jalapeños o chilpotle)... y todo esto rodeado por un delicioso bollo con sus efectivos granos de ajonjolí en el sombrero (por aquello del grip). Y para que la experiencia sea aún más auténtica, acompáñese por una Sangría Señorial, o un Titán (de grosella - ¡por supuesto!), o una Naranjada Bonafina, o un Pascual Boing (de guayaba, mango o tamarindo), o un licuado fresco, o una tradicional deliciosa Chaparrita (de piña, uva o mandarina). ¿Quién dijo yo?
Temístocles Tinoco.